jueves, 16 de diciembre de 2010

Buenas noticias

Pues sí, como casi todos los que asomáis por aquí ya sabéis, desde Torrelavega me ha llegado un gran regalo de cumpleaños. Mi poemario Eva en América ha ganado el premio José Luis Hidalgo, lo que significa que tenemos libro nuevo para el 2011. Desde aquí, aunque posiblemente no lleguen a leerlo, agradecer al jurado los buenos ojos con que han leído los poemas. En estos casos a uno le encantaría saber qué es lo que les ha gustado, cómo ven el libro. Siempre es un misterio brutalmente halagador que tres poetas que no te conocen de nada elijan tu poemario, lo señalen entre el resto. Muchas gracias.
Eva en América es un libro breve, muy breve. Tan breve que espero que no defraude las expectativas de nadie por esa razón. Pero intenta ser un libro intenso. Yo lo veo ahora como un largo y solo poema. Una road movie con aires de western. Y mi primer libro de amor.
Y basta de autobombo. Ya es mi cumpleaños. 37 años que celebraré en dos semanas viajando a Cantabria para agradecer un gran regalo. Y que siga la rueda.

jueves, 25 de noviembre de 2010

La prensa del jueves

Ana María Matute gana el Cervantes y yo me alegro, seguramente también porque recuerdo el verano en que leí su Pequeño teatro, cuando las tardes se detenían y parecía que la vida era algo que no iba a pasar nunca. Así que esbozo una sonrisa, giro la página del periódico y veo que Carlos Ruíz Zafón también se alegra. Hasta ahí, sólo una mueca. Enseguida, el que se alegra también es Juan Manuel de Prada. Tengo dos libros del señor De Prada en la estantería: el primero me gustó y no pasé de las veinte páginas del segundo. Ahora sale mucho en televisión. Llevo unos días con ganas de conseguir su dirección y enviarle los dos libros, con una nota diciendo que en su día me los compré, pero que no me apetece nada tenerlos ahora en casa. Puede que me esté convirtiendo yo también en un dictador, pienso luego. Luego aparece Soledad Puértolas, y escapo rápidamente a la sección de deportes, donde aterrizo frente a Jose Mourinho. Cierro el diario de golpe.

La vista cae entonces en el libro que tengo sobre la mesa. Houellebecq, otro gran premio reciente del país vecino. Recuerdo páginas y páginas sobre l'enfant terrible, el agitador de conciencias, la última revolución francesa de lo políticamente incorrecto. Y abro Las partículas elementales, buscando algo en la lectura de estos días que me haya incomodado, algo, al menos, que tildar de novedoso o inteligente.

Ana María Matute ha ganado el Cervantes y yo, como Zafón o De Prada, me alegro, aunque su Pequeño teatro esté tan lejos, tan cerca...

jueves, 18 de noviembre de 2010

Berlanga.

Sólo hay dos formas de hacer las cosas: con talento o sin él.
Pensemos en el cine español de principios de los cincuenta, de los sesenta o incluso de los setenta. Entre los frailes con escobas, los niños y niñas rompiendo los tímpanos del respetable y el humor (¿?) del destape, pasamos de la dura posguerra a la alegre transición.
Y en mitad de la nada, el milagro de Berlanga. Ironía, desfachatez, inteligencia. Sus diálogos corales, que no permiten un descanso al espectador sin que se pierda algo genial, sólo son comparables a los hermanos Marx, al mejor Jean Renoir (tengo que volver a ver La regla del juego) o al Billy Wilder de Un, dos, tres. Si pestañeas, tú te lo pierdes.
¿Que exagero un poco? Puede ser. Pero es lo que se merece la gente que hace las cosas con talento.

martes, 26 de octubre de 2010

Celebración

Queridos amigos:



Me gustaría celebrar con todos vosotros la publicación por parte de Islavaria Ediciones de “Calle del mar”, mi último libro de poemas. Para ello, os espero el próximo martes día 2 de noviembre en la Llibreria Àgora (c/ Jardí Botànic, 2) a las 20:30 horas. Allí nos vemos.

Un abrazo.

jueves, 14 de octubre de 2010

Calle del mar, publicado.





Ya terminó el proceso. Valía la pena romper el silencio de los últimos meses para anunciaros la publicación de Calle del mar, mi tercer libro de poemas. Espero que os apetezca, al menos, ojearlo. Y espero, claro que sí, también que os guste.
Para traer un libro más al mundo se necesita algo de tozudez y una cierta falta de sentido común. Sobre todo, si hablamos de poesía. Espero que la insolencia, a alguno de vosotros, le compense.
Los visitantes del blog que no seáis residentes en Palma, podéis consultar los puntos de venta en la web del editor, Islavaria. Si ninguno os cae cerca de casa, no dudéis en pedírmelo por correo electrónico y os lo mandaré.
Para los que sí estáis en Palma, celebraremos la publicación el martes día 2 de noviembre, en la librería Àgora. En unos días, más información aquí mismo.
Espero veros allí a todos.

sábado, 24 de julio de 2010

Mark Knopfler: una noche de verano.

El concierto arrancó frío. Durante las dos primeras canciones, incluso se diría que algo estaba fallando. Mejoró enseguida, pero parecía como si los presentes todavía estuviéramos pendientes del calor brutal del Pavelló Olímpic de Badalona, o de las vicisitudes que habíamos padecido para llegar hasta allí. Sonaba Sailing to Philadelphia o What is it y sonaban bien, las conocemos y nos gustan, pero faltaba algo.


Entonces, exactamente después del quinto tema, sucedió: Romeo and Juliet. Sólo hicieron falta tres o cuatro notas, un fraseo delicado de guitarra acústica que sacudió de repente el Palau. Fue como si, de golpe, todo el talento y la belleza que habíamos venido a buscar casi sin saberlo se hicieran presentes en el aire. Un milagro capaz de conseguir que diez mil personas se estremezcan a la vez, en la misma milésima de segundo. Esa sensación no puede durar mucho, apenas algún minuto, pero algo de aquél chispazo quedó en el aire ya toda noche, y variando su intensidad según el momento, nos acompañó hasta el final del concierto.


No importa tanto que algunos hubiéramos cambiado alguna canción del setlist, o que los catorce temas en dos horas acabaran dejándonos con ganas de más. Habíamos tocado un milagro.

jueves, 29 de abril de 2010

Dos poemas

Como pequeño adelanto de Calle del mar, que si todo va bien verá la luz después del verano.


Blues in the night


Lo que recuerdas pesa tanto
como el tema de jazz que suena
repleto de humo y de pasado.

Este instante es la mano que sostiene
a la tuya en mitad de esta terraza
que mide lo que miden tus silencios.

Una farola guiña un ojo
al tiempo detenido.
Ella sabe a limón y tú a madera.

Lo que olvidaste pesa tanto
como la suma de la luz
de todas las estrellas de esta noche.




El sueño de Courtney


El sol golpea en los cristales,
se hace astillas y salta hasta el colchón.
Courtney volvió a dejarse abiertas las persianas.

Anda sobre los discos y la ropa
que cubre la moqueta
en busca de un espejo en el cuarto de baño.
Y ahí esta él.
Necesita una ducha.

Intenta recordar en qué ciudad se encuentran,
el día, el mes, el año.
Entonces el estómago le muerde
hasta lanzarlo al suelo.
Pasará pronto,
aguanta unos minutos, se susurra.

Luego sale del baño y se enfrenta al paisaje.
El caos, la heroína, el olor a cerrado.
Pero hay algo que baila en su cabeza,
una idea temblando al final de la niebla.

Vuelve a la cama y la despierta.
Ella regresa lentamente
de un lugar muy lejano.

Ve vistiéndote, Courtney.
Es hora de volver a casa.

jueves, 22 de abril de 2010

El juego favorito, Leonard Cohen

Para disfrutarla hay que superar unos cuantos prejuicios, como que es una novela escrita por alguien a quien conocemos como cantautor (aunque sepamos que está escrita en 1963, cuando Leonard Cohen no había sacado a la luz ni siquiera su primer disco) , o que se trata de la enésima educación sentimental que cae en nuestras manos. Démosle una oportunidad y su poesía del desconcierto nos atrapará desde las primeras páginas.



El amor y la fascinación del protagonista por la vida, que se plasma en su pasión por las mujeres, las calles, los juegos o los amigos. Su descorazonadora búsqueda de un lugar en el mapa de la espiritualidad de su época y circunstancias. La incomprensión ante las relaciones humanas, las certezas diluyéndose en el tiempo, el dolor como un descubrimiento afilado. Todo ello, con Montreal como activo telón de fondo, son ingredientes que consiguen que reconozcamos el placer y el sufrimiento del protagonista Breavman/Cohen, que identifiquemos a qué sabe cada decepción, cada alegría y desconsuelo.



Con ecos de Salinger o de John Fowles, entre otros, El juego favorito es una obra llena de lirismo y profundidad, al tiempo abierta y reconocible como todas las grandes novelas, y que a pesar de algunas discutibles elecciones de la traducción se impone como una novela bella, triste y llena de poesía, crudeza y ternura.



Es decir, un buen regalo para hacerse mañana a uno mismo. Feliz Sant Jordi.

miércoles, 14 de abril de 2010

Little girl blue

Por alusiones, Señor Cánaves:



Little girl blue (un sueño para Janis Joplin)


Sigo el rastro de lágrimas y de humo
desandando los años
hasta encontrarte donde siempre
sentada mientras fumas con los ojos cerrados
en el porche de la cabaña.
Del interior se fugan voces
indicios de una fiesta inacabable
y algo en tu rostro me asegura
que estás pensando en ese hombre
que hoy comparte contigo besos y marihuana
no sabes si es el hombre de tu vida
o el último aspirante a pasar al olvido.

Yo me acerco asustado
y apenas puedo susurrar te quiero
te quiero Janis Joplin.

Abres los ojos lentamente
el sol último de la tarde
apunta a tu mirada
y descubro un destello una tristeza
como un ruego callado que crece y me desborda
mientras todo se nubla y se me escapa
como en los sueños.






(de Mujeres y otros contratiempos)

jueves, 8 de abril de 2010

El juez estrella

Son lobos hambrientos, tienen los dientes afilados, y por fín alguien les concede algo después de varias décadas viviendo como apestados. Es la vieja guardia.

Así, entre peligrosa y patética, ha conseguido lo que buscaba: ya está el juez a punto de ser juzgado. Sin caer en la inocencia de jugar a los buenos y a los malos, y por ende de ver al juez estrella como un salvador de la patria que no conoce el error, hay por lo menos en esta historia algunos puntos, como poco, curiosos.

Los que hace una década aplaudían su valentía al acosar a los GAL y enviar ministros socialistas a la prisión por los desvaríos cometidos, ahora aplauden al verle en la picota. Los que se llenan la boca como máximos garantes de la España unida y de la lucha contra ETA, ahora ponen en peligro la carrera del juez que mayores golpes ha dado a la banda armada. Asociaciones completamente al margen de la constitución y del estado de derecho, consiguen que en los abarrotados juzgados se vaya a sentar como acusado el juez que pretendía decir precisamente eso: que los que estuvieron al margen de la ley (de los derechos universales), aquí o en Chile, deben ser acusados y juzgados.

La historia está entre Shakespeare y un sainete. Pero esto (dicen ) es España. Así que valor y... al toro. ¿No?

jueves, 1 de abril de 2010

Jueves Santo

Jueves Santo


Hay un rumor de misterio en las calles.
Ya huele el viento a primavera,
pero un silencio desmedido
le sujeta las bridas a este Abril.
Como en un sueño,
los penitentes se arrastran sin prisa
por donde suelen circular los coches.
Y desde lo alto de los pasos
te observan fijamente
unos ojos ensangrentados.

Adviertes que un temor antiguo
regresa de repente.
Sabes que nace de tu incomprensión
ante lo que hoy ocurre,
y que se adentra a paso firme
hacia un lugar en otro tiempo,
alguna fecha y un horario
que desconoces.


(de Mujeres y otros contratiempos)

jueves, 25 de marzo de 2010

La luz y lo oscuro

Han salido a la venta con apenas unas semanas de diferencia. Por un lado, los poemas de luz de Drexler. Por otro, la oscuridad detenida en Bunbury.

Amar la trama es un disco que está casi a la altura del mejor disco de Jorge Drexler, aquél inolvidable Eco. La poesía cuidada y el concepto musical a la vez armónico y experimental, hacen de cada tema una canción inteligente y a la vez un suspiro de belleza y sensibilidad de poco más de tres minutos. No estamos acostumbrados a los artistas que conjuguen ese sentido de la exigencia y la inspiración sin excusas ni repeticiones. Se toma en serio y con responsabilidad su trabajo. Sabe que no basta con hacer canciones. Cada tema es una ráfaga de luz inundando la habitación. Un talento desatado, en madurez, en su mejor momento. En el link, una obra maestra: toque de queda, curiosamente la menos luminosa del álbum, eso sí.

Al otro lado, Bunbury. Es cierto que su Consecuencias está más lejos de sus mejores álbumes (la maravilla de Pequeño) que en el caso de Drexler. Pero hay algo en este disco que mejora los anteriores. Una suerte de lentitud, de paz en la derrota. Hay menos estridencia y huele más a verdad que los dos discos anteriores. Eso sí: es un disco oscuro, un disco peligroso para estómagos delicados. Sin ambages ni medias tintas.

Dos trabajos muy diferentes. La luz y lo oscuro. Pocos tan interesantes nos deparará lo que queda de año. A disfrutarlos.


http://www.youtube.com/watch?v=sMv3fpKcBh8&feature=related

martes, 23 de marzo de 2010

Postal desordenada

La música avanza como un perro asustado, asoma y esconde el hocico a intervalos, rumbo al silencio. Aún no ha oscurecido del todo. Voy a improvisar una carta en voz alta y cuando la termine desaparecerá, será imposible que jamás la redacte y te la mande porque este instante habrá muerto. Conduzco a ciento veinte kilómetros por hora entre enormes extensiones de nada en absoluto. Esta penumbra podría esconder un desierto, pero también puede que viaje entre campos sembrados de un trigo invisible.
Hace frío, pero siento que arde mi cabeza mientras se mueve en un zigzag azaroso, entre la memoria y el camino. La mayor parte de las imágenes que nunca olvidaré habitan en los libros, pero no me puedes negar que también me pertenecen. Como las lágrimas de Natasha, o las lágrimas de Eugene. Como tus lágrimas, que son tan reales como las de los libros.

Todo se confunde. Una tarde de 1993 aprendí un poema que he olvidado. Los faros de este coche han decidido clavarse en el futuro más inmediato, pero yo me detuve en la tarde anterior a esta tarde, dispuesto a despedirte con mi sonrisa de asesino ilustrado y tímido. ¿ Sabes que lo peor que puede hacerte una novela es tomarte por estúpido? En esos casos es mejor no discutir, pero tampoco lanzarla al fuego. Simplemente déjala observando en un rincón poco vistoso de la librería, y cuando se presente la ocasión, regálasela a alguien a quien no quieras, en quien ni siquiera confíes. Eso es. Abandónala a su suerte. Te aseguro que tú también sabrás hacerlo.

La memoria podría ser un espejo, pero es el filo de una navaja. Demasiado estrecha para devolver nuestra imagen, apenas un hilo de luz para rehacer el instante. En ocasiones su punta afilada nos alcanza el costado, y en vez de sangrar nos quedamos perplejos, buscamos a un lado y a otro, y no encontramos nada. Pasan unos segundos, tragamos saliva. Reanudamos el camino.

Cuando llegue el dolor estarás muy lejos. Ya ha caído la noche como un terrón de azúcar negro en el café, la oscuridad diluyéndose en sí misma, disolviéndose a cada segundo, y en el centro un coche, una música asustada, un tipo conduciendo contra el olvido, una carta como una plegaria secreta que se perderá aquí, que desaparecerá sin rastro en el infinito cajón de las cosas que no suceden.

Pero no te preocupes. Pronto todo perderá importancia. Dicen que la vida no es más que un breve ejercicio de estilo literario.



Publicado en la revista "La Bolsa de Pipas", nº62 (julio-septiembre 2006)

sábado, 20 de marzo de 2010

Blas de Otero

Puede que no esté de moda. O que los veintiún años que han pasado desde su muerte no sean tiempo suficiente para ponerle la etiqueta de clásico. En cualquier caso, suele pasar de puntillas, suele ser olvidado en las listas de poetas imprescindibles. A mí me parece que tiene un don muy preciado y poco común: la hondura, la profundidad, la ambición por llegar hasta el fondo de la herida.

Él buscaba el verso que supiese parar a un hombre en medio de la calle, un verso en pie que hasta diese la mano y escupiese. Y encontró más que eso. Tiene un verso que llora, que se desespera, que explica lo inexplicable con claridad. Un verso que también sonríe y que señala al cielo con el dedo de acusar, y que te agarra de las solapas no para hablarte de él, sino de nosotros.

La semana pasada, buscando una cita para mi próximo libro, me dí cuenta de la cantidad de poemas que le debo. No hay poeta que me explique mejor mi propio desarraigo, la sacudida del vértigo de estar vivo, y que me recuerde como él que la poesía, la literatura, es algo más que una anécdota compartida que reconocemos y que nos explica vagamente. Siempre algo más.

Dos versos suyos abrirán Calle del mar, del que ya hablaremos otro día. Yo seguiré, cada cierto tiempo, quitando el polvo a mi volumen de Ancia. Incluso cuando esté de moda.



esta angustia de ser y de sabernos
a un tiempo sombra, soledad y fuego.


Soledad, Blas de Otero.

jueves, 18 de marzo de 2010

Bienvenida: intenciones

Hola a todos:

Este espacio no quiere ser un púlpito personal para proclamas que nadie escucha. Quiere ser la mesa del bar, el encuentro feliz en mitad del paseo, la larga sobremesa en casa del amigo hablando de lo que más nos gusta: aquella canción, el nuevo libro, el último viaje. Todo lo que nos interesa tiene su lugar. Evidentemente, las reglas del juego imponen que el autor proponga. Pero vuestros comentarios deciden qué es este blog.

Empezamos pronto, os espero a todos. Bienvenidos.