jueves, 28 de julio de 2011

67 días

-Una calle peatonal abierta al tráfico, pero según cuándo, según dónde y según cómo.

-Un carril bici destrozado, como si un ciclista para llegar de un punto A a un punto B tuviera que convenir en que la distancia más corta entre dos puntos es el caos, siempre.

-Una subida de sueldo nada más llegar, para no ser menos.

-Un conseller que, según pruebas científicas, es analfabeto.

-Por primera vez en la historia, una radio y una televisión pública cerrada, no sea cosa que siga disparada la cuota de catalán en la caja tonta, que a ver qué pasa.

-Una ley consensuada por todos los grupos politicos del Parlament y aprobada con su propio partido en el gobierno que desaparece sin más, vulnerando el Estatut d'Autonomia y poniendo el reloj de la máquina del tiempo en 1977, por ejemplo.


En pocas palabras: la ilusión y el ideal de belleza de una ciudad moderna, europea y limpia se ha desvanecido. Y una involución de 30 años de las conquistas democráticas en materia lingüística. Y todo en 67 días.



Postdata: Mientras, en algún lugar de Moncloa, el Zapatero al que había que castigar sigue anundándose con brío la corbata...

jueves, 14 de julio de 2011

Junio (Recuento)

Dos poemas más sobre el tiempo. Los parques de Londres de la mano de Eva, con su sabor a domingo que pasa sin más, como un velo transparente. Los jueves de verano por la tarde en la oficina, cuando tras los cristales todo es sol y turistas y nada parece tener mucha importancia. La prosa de Stendhal, tanto tiempo después, volviendo a tejer su red sobre tí, muy lentamente. La televisión escupiéndote a la cara mientras eres incapaz de apretar el power de una vez por todas. Roma con Javier, ardiendo, viva y desbocada, inasible. Los amigos a veces, los viejos y los nuevos amigos. Somerset House impecable, grabándose en la memoria para tu eternidad. Las canciones de sal y vino de Paco Cifuentes. La bendita desaparición del fútbol antes de que esperemos la bendita aparición del fútbol. Los versos de Corredor-Matheos. El spritz de Giovanni. El absurdo de Piccadilly y tantas cosas que te alejan de Londres y tantas que te acercan a Roma. La fe de Paloma y la fe de Lola. El Moisés de Miguel Ángel esculpido en fuego y el nuevo libro de José María Álvarez, hijos los dos, el Moisés y el libro, del mismo sueño. Eva y Paula siempre. Dos poemas más sobre el miedo.